Milton es un joven de mi edad (21). Nació en Huancavelica, uno de los más pobres departamentos del Perú. A la edad de 7 años, cuando era un niñito que iniciaba la primaria perdió la visión por completo, quedó ciego, Para colmo de males sufrió una caída que lo dejó cojo, propia de las peripecias por las que atraviesa un invidente.
oscuridad tan claramente oscura.
Mi madre quién trabaja por la Molina llegó a conocerlo ya de adolescente, él vendía caramelos en una esquina, venía de Ate Vitarte a la Av. La Molina para ofrecer sus caramelos todos los días y así suplir sus necesidades básicas. Créanme mis lectores que los que hemos vendido caramelos, no hemos vendido ello si no lástima, compasión, etc., ya sea que tu discurso (verbal o no verbal) sea el menos infausto de todos, igual a la gente le causas lástima. Siguiendo con la historia de Milton, quien tiene una docena de hermanos, gracias a Dios, mayores y que trabajan, le ayudaban con los gastos del hospital (I.N.O) para sus exámenes y pronta operación a sus ojos. Mi madre conmovida por el caso del muchacho también le ayudaba (ya no diezmaba a la Iglesia, pero sí al prójimo).
Así pasaron los años y mamá debes en cuando me hablaba de él, me decía algún día se operará y podrá caminar sin ayuda, y frases como esa. Yo en realidad solo escuchaba sin la empatía del caso. Hace poco mamá me contó de que Milton se había operado y que la operación resultó un éxito rotundo - yo solo le contesté - con un cortante y ¨desempatico¨: ¨Ah ya ma´ que bien.¨, mi madre no solo me diría eso, también me anuncio que vendría a visitarnos, él quería conocer la casa de la señora que tanto apoyo emocional y económico le otorgó (tanto digo, porque no importa la cantidad sino lo que esa cantidad significa para la persona que la da - como la viuda que diezmaba -)
Semanas antes de que venga Milton, me sentía un mantenido total, todo lo tenía al alcance de mis cortos brazos y mis manitas de niña engreida. Así que decidí que ese verano tenía que buscar una chamba, necesitaba saber a la vez que se siente ser de ¨la prole¨. Conseguí un trabajo gracias a la ayuda de mi enamorada (chicachamba), la chamba era de ¨habilitador¨ en una industria textil, los primeros días sufrí, estas manitas nunca fueron buenas ni para hacer bolitas de papel crepé en inicial. Soportar algún que otro reclamo de los encargados de área, escuchar música que no me gustaba para nada durante horas y a todo volumen, la burla de ser novato, compartir y limpiar el baño donde han cagado todos los del taller y recoger el papel higiénico al término del día. Realmente fue todo un ejercicio más que físico, mental y de personalidad - aprendí en 8 semanas todo lo que no aprendí en el colegio, durante 5 años (hablaban y parlaban de disciplina, puntualidad, respeto, eficiencia, humildad, amor al trabajo, etc, etc.) Fue una experiencia de vida importante, decir que no tenemos la necesidad de laborar en un trabajo como ese, es mentira, creo que todos deberíamos pasar por la experiencia de ser un peón. Ahora empezaría la universidad con valores que antes de cortarme las manos accidentalmente con el piquete que usaba para cortar telas, no tenía.
Milton vino un domingo, mi madre nos presentó y fue tan interesante lo que él me contaba, como consiguió donante de córnea sin tener dinero, como se levantaba todas las madrugadas a joder a los burócratas para que cumplan con las fechas de sus citas médicas, su voz baja y apagada matizaba su vida, cansada pero no derrotada. Me dijo que estaba buscando un trabajo, que necesitaba dinero para comprarse unos lentes de protección. Quedamos en que vendría mañana para acompañarlo al centro donde laboré y que recién había salido porque ya iniciaban mis clases.
Al día siguiente nos dirigimos con mucha fe esperamos en la cola y mi enamorada salió por la ventana (mi sol) nos dijo esperen. Esperamos junto con otros chicos y chicas que también querían trabajar, después de unos minutos el huachimán, nos dio la mala noticia de que el jefe no aceptaría a nadie por el momento. Esto se debió que en las anteriores semanas un trabajador antiguo se quejó al Ministerio de Trabajo por la informalidad que presentaba la empresa, el muy tramposo quiso chantajear al jefe, y este estaba muy ajetreado con todo el papeleo, además de la desconfianza de aceptar a nuevo personal. Nos retiramos muy tristes de que no se pudo obtener lo que queríamos en ese momento. Lo acompañé al paradero el camino era corto, pero llegar ahí duró regular, él caminaba muy despacio, su cojera reprendía a mi caminar en trancos a tener paciencia, además me pesaba que no lo hayan aceptado.
Los semana transcurrió y el domingo en la noche mi madre me dijo: ¨Milton no ha llamado, vendrá mañana, y si viene mañana lo aceptarán o no, si no para que no venga en vano¨ le respondí: ¨Mamá, yo no soy el jefe, ya te conté el problema que ha tenido la Industría, el jefe tiene recelo con el actual personal. Yo sé que necesita gente, así que sería bueno que venga¨.
Al día siguiente llamó Miltón a las 6:30 am y yo desde el cuarto escuché que mi mamá le respondía: ¨Si pues, hijito no es nada seguro, mejor no vengas, no creo la verdad¨ ni bien escuché ello, alcé la voz y le dije: ¨¡Que venga!¨. A la hora Milton vino, tomamos desayuno juntos y lo vi cabizbajo, esto me molestó un poco y le dije lo siguiente sin ánimos de increparle: ¨Milton, no todo es el dinero, sé que tienes carencias económicas, pero tú eres rico en fuerza de voluntad, haz luchado madrugadas para conseguir un donante de córnea, en el sol y la lluvia haz vendido caramelos, no te haz quedado como muchos otros desdichados con un cartel ¨Soy ciego¨ sentado en la esquina y estirando la mano. Tú la haz luchado, como la ha luchado el jefe para tener lo que tiene desde abajo y si se derrumba todo en un terremoto se volverá a levantar todo con su fuerza de voluntad. Tú tienes vida, una vida que contar a tu futura familia y amigos. Siéntete orgulloso de ti mismo que si no te aceptan aquí-ahora con la fuerza de voluntad que tienes vas a poder surgir y te aceptarán en cualquier otro lugar. Dios está de tu lado y ánimo.¨ Después de decirle esto nos fuimos, esperamos afuera junto con otros, luego el pasó a que lo entrevisten, mi enamorada salió por la ventana y me dijo que subiera, me preparó un rico capuccino y dos panes con papas fritas y huevo arrebosado, después de despedirme de mi flaquita bajé al taller, vi a Milton trabajando y sentí gran felicidad, agradecí a DIOS por ser tan BUENO de permitir que todos los sucesos trancurridos a lo largo de estos meses hayan sido OPORTUNOS, que sea un DIOS que nos muestre el camino correcto, así sea nubloso y que nosotros decidamos EMPRENDER el rumbo.
Como me sentía.
Milton vino un domingo, mi madre nos presentó y fue tan interesante lo que él me contaba, como consiguió donante de córnea sin tener dinero, como se levantaba todas las madrugadas a joder a los burócratas para que cumplan con las fechas de sus citas médicas, su voz baja y apagada matizaba su vida, cansada pero no derrotada. Me dijo que estaba buscando un trabajo, que necesitaba dinero para comprarse unos lentes de protección. Quedamos en que vendría mañana para acompañarlo al centro donde laboré y que recién había salido porque ya iniciaban mis clases.
Al día siguiente nos dirigimos con mucha fe esperamos en la cola y mi enamorada salió por la ventana (mi sol) nos dijo esperen. Esperamos junto con otros chicos y chicas que también querían trabajar, después de unos minutos el huachimán, nos dio la mala noticia de que el jefe no aceptaría a nadie por el momento. Esto se debió que en las anteriores semanas un trabajador antiguo se quejó al Ministerio de Trabajo por la informalidad que presentaba la empresa, el muy tramposo quiso chantajear al jefe, y este estaba muy ajetreado con todo el papeleo, además de la desconfianza de aceptar a nuevo personal. Nos retiramos muy tristes de que no se pudo obtener lo que queríamos en ese momento. Lo acompañé al paradero el camino era corto, pero llegar ahí duró regular, él caminaba muy despacio, su cojera reprendía a mi caminar en trancos a tener paciencia, además me pesaba que no lo hayan aceptado.
Caminaba más lento que tortuga coja.
Los semana transcurrió y el domingo en la noche mi madre me dijo: ¨Milton no ha llamado, vendrá mañana, y si viene mañana lo aceptarán o no, si no para que no venga en vano¨ le respondí: ¨Mamá, yo no soy el jefe, ya te conté el problema que ha tenido la Industría, el jefe tiene recelo con el actual personal. Yo sé que necesita gente, así que sería bueno que venga¨.
Al día siguiente llamó Miltón a las 6:30 am y yo desde el cuarto escuché que mi mamá le respondía: ¨Si pues, hijito no es nada seguro, mejor no vengas, no creo la verdad¨ ni bien escuché ello, alcé la voz y le dije: ¨¡Que venga!¨. A la hora Milton vino, tomamos desayuno juntos y lo vi cabizbajo, esto me molestó un poco y le dije lo siguiente sin ánimos de increparle: ¨Milton, no todo es el dinero, sé que tienes carencias económicas, pero tú eres rico en fuerza de voluntad, haz luchado madrugadas para conseguir un donante de córnea, en el sol y la lluvia haz vendido caramelos, no te haz quedado como muchos otros desdichados con un cartel ¨Soy ciego¨ sentado en la esquina y estirando la mano. Tú la haz luchado, como la ha luchado el jefe para tener lo que tiene desde abajo y si se derrumba todo en un terremoto se volverá a levantar todo con su fuerza de voluntad. Tú tienes vida, una vida que contar a tu futura familia y amigos. Siéntete orgulloso de ti mismo que si no te aceptan aquí-ahora con la fuerza de voluntad que tienes vas a poder surgir y te aceptarán en cualquier otro lugar. Dios está de tu lado y ánimo.¨ Después de decirle esto nos fuimos, esperamos afuera junto con otros, luego el pasó a que lo entrevisten, mi enamorada salió por la ventana y me dijo que subiera, me preparó un rico capuccino y dos panes con papas fritas y huevo arrebosado, después de despedirme de mi flaquita bajé al taller, vi a Milton trabajando y sentí gran felicidad, agradecí a DIOS por ser tan BUENO de permitir que todos los sucesos trancurridos a lo largo de estos meses hayan sido OPORTUNOS, que sea un DIOS que nos muestre el camino correcto, así sea nubloso y que nosotros decidamos EMPRENDER el rumbo.
¨No hay peor ciego que aquel que quiere ver solo sus defectos¨ (MAAD), aquí junto a Milton
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